El electorado Imprimir
En España los niveles de participación varían según el tipo de elección, en las locales ronda los dos tercios del censo mientras que en las legislativas se encuentra en el entorno del 75%. El comportamiento de los electores a la hora de decidir participar o no depende de múltiples parámetros, entre los que destacan los relacionados con las condiciones de organización de los escrutinios. El alcance de las consecuencias asociadas o asignadas a los resultados , los/as candidatos/as, su notoriedad, los vínculos que han establecido con los/as electores, la presencia de representantes de las diversas orientaciones políticas, los pronósticos más o menos inciertos sobre los resultados, la cobertura informativa, la sencillez del modo de escrutinio, el día escogido para organizar la consulta, la organización de elecciones simultáneas, el contexto social o político, y bien otros factores propios a cada escrutinio de cada tipo de elección en cada municipio o autonomía, tiene efectos sobre la participación. Pero la existencia de tendencias convergentes a la desafección electoral invita también a dar cuenta causas generales que sobresalen estas especificidades.
Como en todas las estadísticas agregadas, las tasas de participación en las elecciones pueden dar la impresión que hay una población de abstencionistas regulares cuyos efectivos estarían en aumento. Las encuestas indican al contrario que los abstencionistas crónicos son poco numerosos (entre el 12% y el 15% de los censados) La mayoría de los que son contabilizados como abstencionistas en una elección son pues de los votantes más o menos intermitentes. El aumento de la abstención es sobre todo la consecuencia de una mayor inestabilidad de los electores, que alternan de manera variada las participaciones y las retiradas.
Desde el primer día del nuevo mandato el/la alcalde o el/la presidente/a de la comunidad autónoma o del Gobierno de España, debe tener muy presente que en cuatro años optará a la reelección por lo que deberá mantener abiertos todos los canales de comunicación con quien le ha llevado al poder; el electorado. Si por el contrario somos oposición y aspiramos a ocupar el sillón de la alcaldía, o de la presidencia de la autonomía o del país, también nos deberemos aplicar el cuento.
Errores como los de nombrar un candidato o candidata a la alcaldía o a la presidencia poco/a conocido/a entre los ciudadanos y ciudadanas, o los de llegar a la misma campaña electoral sin haber sabido comunicar bien el trabajo realizado en los últimos años de gobierno o de oposición, o coincidir las elecciones con una crisis política local, regional o nacional del partido, o que la campaña electoral llegue de repente y haga despertar a nuestro candidato o candidata a la reelección de una larga siesta y sin los deberes hechos, o que éste o ésta solo tenga oídos para sus aduladores y desoiga las demandas ciudadanas, etcétera...no solo van a suponer una sonada derrota, sino que cerrará las puertas de la alcaldía durante muchos años a nuestro partido político.
Nuestra victoria será más fácil si dedicamos parte de nuestro tiempo a ganar la próxima campaña electoral día a día y desde el mismo momento que asumimos la alcaldía, la presidencia o el liderazgo de la oposición, para ello debemos atender dos grandes colectivos; los que nos votaron, con los que deberemos mantener una estrecha relación, ser merecedores de su confianza y conservar su lealtad, y los que votaron a nuestro principal adversario, a los que nos acercaremos para conocernos y escucharnos mutuamente con el fin de atraer a nuestra causa una buena parte de ellos, con lo que lograremos un doble objetivo; fortalecer nuestra posición y debilitar a nuestro principal competidor. Esta fórmula que consiste en lograr retener entre el 90% y 95% de nuestros votantes al tiempo que provocamos que nuestro directo rival no supere el 85% de lealtades nos asegura la victoria. Y sin renunciar a nuestros principios ideológicos.
El voto que finalmente se emitirá estará afectado por los siguientes factores:
A) La identificación con un partido
B) El candidato o candidata
C) La gestión desarrollada o la labor opositora
D) La posición ante los temas centrales de la campaña electoral
F) El resultado de la batalla electoral permanente en los medios
 

Lorenteyferrerasociados.es utiliza cookies para mejorar sus servicios y la experiencia de los usuarios, facilitando la navegación. Si continua navegando por nuestra Web consideramos que acepta su uso. Puede saber más sobre el uso que hacemos de las cookies, o bien conocer cómo cambiar la configuración de su navegador, clicando en (Política de Cookies).

Para aceptar el uso de cookies clique en este botón -->